top of page
Search

A Community, Not a Destination

Updated: 4 days ago

I am running for County Commissioner because of one question I keep coming back to. Will San Miguel County remain a place where the people who work here can afford to live here, and have a real voice in the decisions that shape our future?



I have spent more than twenty-five years here, raising five children who went through Telluride schools, running two Main Street businesses, working in rural healthcare, and leading both our school board and our hospital board. That time taught me one thing above all. This community solves hard problems when it decides to. In 2018 we voted to tax ourselves to fund mental health care, because enough of us decided the need was real.


Housing is where the strain shows first. When the people who work here cannot afford to live here, the losses spread quietly. Fewer children in our schools. Businesses that cannot hold onto staff. Longtime neighbors who finally do the math and move away. Christine and I know that our own grown children are finding it harder than it should be to come home and build a life here. This is not only a housing problem. It is the community itself, thinning one household at a time.


A steadier economy matters just as much. A county that leans on a single season and a single industry leaves the people who live here exposed when that season falls short. A commissioner cannot manufacture a year-round economy. What a commissioner can do is weigh every land-use and budget decision against whether it builds resilience or deepens our dependence, and invest in the basics, water, broadband, and transportation, that let other kinds of work take root here. Resilience is not a program. It is a standard you apply to the decisions you actually control.


And none of it holds without trust in how decisions get made. People can accept decisions they disagree with. What they cannot accept is feeling the decision was already made before they ever walked into the room. Good government means the goals this county sets for itself are applied to every vote, not set aside for the project with the loudest backers. It means bringing the communities a decision affects to the table before it is shaped, not after. And it means a county that is not run only for the people who can make a mid-week afternoon meeting or have the loudest voices.


We have not lost our way. We have lost ground, and those are different things. Ground can be regained, one decision at a time. San Miguel County still has great schools and its libraries, its ranches and its main streets, its volunteers and the neighbors who show up. The question is whether we make the choices that keep them, while the window to do so is still open.


This is not about getting the old days back. It is about who gets a future here. That choice is still ours to make when you cast your ballot on November 3rd.

Paul Reich

Democratic Candidate, San Miguel County Commissioner, District 2


Una comunidad, no solo un destino


Estimado editor:


Me postulo para el cargo de Comisionado del Condado impulsado por una pregunta recurrente: ¿Seguirá siendo el condado de San Miguel un lugar donde quienes trabajan aquí puedan permitirse vivir y tengan una voz real en las decisiones que moldean nuestro futuro?


He pasado más de veinticinco años aquí: criando a cinco hijos que asistieron a las escuelas de Telluride, dirigiendo dos negocios en la calle principal, trabajando en el sector de salud rural y presidiendo tanto la junta escolar como la junta del hospital. Todo ello me enseñó algo: esta comunidad resuelve problemas difíciles cuando así lo decide. En 2018, votamos a favor de imponernos un tributo para financiar la atención de salud mental porque una parte suficiente de nosotros reconoció que la necesidad era real. Podemos volver a tomar una decisión así.


La vivienda es el ámbito donde primero se manifiesta la presión. Cuando quienes trabajan aquí no pueden permitirse vivir aquí, las consecuencias se propagan silenciosamente: menos niños en nuestras escuelas, empresas que no logran retener a su personal y vecinos de toda la vida que, al hacer cuentas, deciden marcharse. Christine y yo sabemos que a nuestros propios hijos adultos les resulta más difícil de lo que debería ser regresar a casa y construir una vida aquí. No se trata solo de un problema de vivienda; es la comunidad misma la que se va debilitando, perdiendo hogares uno a uno.


Una economía más estable también es fundamental. Un condado que depende de una sola temporada y de una única industria deja a sus habitantes en una situación de vulnerabilidad. Además, el crecimiento llegará, independientemente de si lo planificamos o no.


Las verdaderas preguntas son cómo crecemos, dónde crecemos y quién paga los costos. Cuando un proyecto genera una nueva demanda de carreteras, agua y viviendas para la fuerza laboral, debería contribuir a satisfacer esa demanda en lugar de trasladar el costo al resto de la comunidad. Un comisionado no puede crear artificialmente una economía activa durante todo el año. Lo que sí puede hacer es someter cada decisión presupuestaria y de uso del suelo a esos criterios, e invertir en los elementos básicos que permitan arraigarse a otros tipos de actividad económica. No se trata de programas específicos, sino de los criterios que se aplican a las decisiones sobre las que realmente se tiene control.


Y nada de esto funciona sin confianza en el proceso de toma de decisiones. La gente puede aceptar decisiones con las que no está de acuerdo; lo que no puede aceptar es sentir que la decisión ya estaba tomada antes incluso de entrar en la sala. Un buen gobierno implica que los objetivos del condado se apliquen en cada votación, en lugar de dejarlos de lado en favor del proyecto que cuenta con los defensores más ruidosos. Significa hacer partícipes a las comunidades afectadas antes de que se tome una decisión, no después. Y significa contar con un condado que trabaje con el mismo empeño tanto para quienes no pueden asistir a una reunión entre semana por la tarde como para quienes sí pueden hacerlo.


No hemos perdido el rumbo. Hemos perdido terreno, y son cosas distintas. El terreno se puede recuperar, decisión a decisión. El condado de San Miguel sigue contando con excelentes escuelas y bibliotecas, ranchos y calles principales, voluntarios y vecinos comprometidos. La cuestión es si tomaremos las decisiones necesarias para preservarlos mientras aún estamos a tiempo.


No se trata de volver al pasado. Se trata de quién tendrá un futuro aquí. Esa decisión está en nuestras manos este 3 de noviembre.


Paul Reich

Candidato demócrata a comisionado del condado de San Miguel, Distrito 2

 
 
 

Recent Posts

See All

Comments


Paul's Logo (1)_edited.png
"A Community to Come Home To"

 Reich4sanmiguel@gmail.com    970.708.1012    PO Box 1776    Telluride, CO 81435

  • Facebook
  • Instagram

Paid for by Reich 4 San Miguel Election Committee

bottom of page